Personajes

miércoles, 31 de octubre de 2012

Pasado [Riku y Yuuki] .


[Mientras escribía esto estuve escuchando esta canción, que no tiene nada que ver con lo escrito, pero la dejo aquí por si a alguien le apetece escucharla también.]


Su pasado.

Hace cinco años, antes de que Riku se marchase a viajar por Europa, él y Yuuki estaban en Project: suicide, llevaban dos años saliendo y vivían juntos en el apartamento de Riku.



La puerta se cerró al tercer intento y se acercaron unos pasos desacompasados.

– ¿De dónde vienes?

Riku no apartó los ojos de la revista, pero era perfectamente consciente de cada movimiento que hacía Yuuki a su derecha.

–…

Yuuki se dejó caer en el sofá y se tapó la cara con los brazos. Riku levantó la vista de la página y le miró fijamente. Tenía la misma ropa que el día anterior (esa chupa blanca siempre le había parecido hortera); no se había quitado las botas al entrar, tenía una de las manos ligeramente amoratada.

– ¿Te has vuelto a meter? – Yuuki no movió ni un músculo –. Estabas con Taizo otra vez, ¿no?

Yuuki siguió quieto unos segundos y por fin levantó un poco el brazo para mirar a Riku por el rabillo del ojo.
 
–… –volvió a cubrirse la cara y cambió las piernas de postura quedándose medio acurrucado, con las botas por encima del respaldo del sofá–. ¿…hay café?

Riku suspiró, cerró la revista y se levantó. Sorteó los libros y CDs del suelo para llegar hasta la cocina. El apartamento estaba hecho un desastre desde que Yuuki había decidido irse a vivir con él. Encendió el fogón y puso el café a calentar.

Al principio todo había ido bien, estar con Yuuki era muy divertido, nunca te aburrías con él. Siempre tenía algo de lo que hablar, leía los mismos libros que él, le gustaba la filosofía y daba muchas vueltas a todo lo que leía, sus debates duraban horas. A Yuuki le encantaba escuchar música juntos, salir a pasear, quedarse en casa abrazados viendo una película, salir de fiesta, canturrear mientras Riku tocaba la guitarra… y en la cama era increíble, no había tabúes entre ellos, cada día era diferente. Después de hacerlo le gustaba quedarse abrazado a Riku y hablar en susurros con la luz apagada. Lo que más le gustaba de Yuuki era descubrir todas sus facetas, estaba enamorado de cada detalle que le formaba, de cada contradicción de su personalidad, de su arrogancia y de su egocentrismo.



Sirvió el café caliente en una taza y se lo llevó a Yuuki, que estaba medio sentado en el sofá intentando quitarse las botas. Riku se agachó, dejó el café en el suelo y se puso a desatarle los cordones. Yuuki cogió el café sin decir una palabra, se recostó en el respaldo del sofá y echó la cabeza para atrás con un suspiro. Riku apartó las botas y se quedó de rodillas delante de él mirándole. Con cuidado le agarró la muñeca y le subió la manga: marcas de aguja. Yuuki no intentó ocultarlo: bajó ligeramente la cabeza le miró a los ojos mientras daba un trago de café.

Riku se levantó, cogió las botas y se las llevó a la entrada. Se sentó en el suelo debajo de la percha de los abrigos, sacó las cosas de fumar del bolsillo y se empezó a liar un cigarro. Veía a Yuuki desde ahí, se había cambiado al sofá grande y estaba tumbado con la taza de café a su lado en el suelo. Estaba de espaldas a la puerta, solo veía la espantosa cazadora y el pelo negro revuelto. Riku chupó el papel, enrolló el cigarro, se levantó y salió a la calle.

–Voy a fumar.

–…

Cerró la puerta de un portazo. *Mierda, los zapatos…* Miró el pasillo, no había nadie. Se acercó a la barandilla descalzo y miró la calle apoyándose. El apartamento era un edificio viejo situado en una calle aburrida, en una zona de Tokio en la que nunca pasaba nada interesante. Se encendió el cigarro.

Las cosas con Yuuki iban peor desde hacía unos meses. Taizo había empezado a meterse heroína. En el grupo nadie quería hablar del tema y todos hacían como si no pasara nada; de todas formas desde que conocían a Taizo siempre estaba puesto de algo, y hasta ahora no le había afectado a la hora de cantar o de actuar. Pero en algún momento Yuuki empezó a hacerlo también. Riku sabía que Yuuki y Taizo se acostaban a veces: hacía unos meses en una fiesta habían acabado los tres en la cama de Taizo, y desde entonces había habido tres o cuatro noches en las que Yuuki no había vuelto a casa.

Riku frunció el ceño y dio una calada. No es que le diese igual, pero sabía que él era el único que realmente conocía a Yuuki de verdad, mientras la relación entre ellos no cambiase…

Pero luego habían empezado los problemas con las drogas y la situación estaba empezando a descontrolarse. La relación entre ellos dos estaba cambiando poco a poco, Yuuki siempre estaba callado o enfadado y hacía semanas que no se acostaban. En los ensayos Taizo y Yuuki apenas si hablaban, todo el trabajo del grupo cayó sobre Riku y los demás, y en el último concierto Yuuki había fallado varias veces. Cuando Riku intentaba hablar con él Yuuki le ignoraba o se iba a casa de Taizo.

No podían seguir así.

Se puso en cuclillas, apoyó la espalda en la barandilla y se terminó el cigarro despacio mirando el cielo.

***

Esa noche volvió tarde del trabajo. Al abrir la puerta se sorprendió al ver la luz del salón encendida. Dejó los zapatos en la puerta y entró. Yuuki estaba sentado en el sofá leyendo un libro. Se había duchado y se había puesto una sudadera de Riku que le quedaba grande, se veía delgado y poca cosa con ella. Levantó la vista al oírle entrar y sonrió.

–He hecho cena, ¿tienes hambre?

Riku se acercó a él y le acarició la cara. Le encantaba la sonrisa de Yuuki.

–Claro, vamos a cenar.

Cenaron sentados en el suelo viendo la televisión. Yuuki se reía de todos los chistes malos y solo apartaba los ojos de la pantalla para comer.

*Él también lo sabe, no podemos seguir así*

Yuuki había cocinado fideos, de las pocas cosas que sabía hacer. Cuando decidió irse a vivir con Riku no tenía ni idea de cocinar ni de hacer nada. Riku sonrió al recordar a Yuuki intentando hacer sopa de miso: se las apañó para evaporar todo el agua y carbonizar las verduras y el miso, había estado toda la casa oliendo a quemado una semana...

Habían pasado muchas cosas desde aquello, Yuuki lo había cambiado todo, había estado ahí cuando Riku le necesitaba, le había escuchado cuando le habló de su familia, le había abrazado cuando se sentía vacío, le había hecho reír cuando lo necesitaba, le había aceptado con todos sus errores.

Riku se levantó para fregar los platos. Desde la cocina oía a Yuuki reírse. No lo podía aguantar más, dejó correr el agua para que Yuuki no le oyese llorar. Se secó los ojos con la manga, cerró el grifo y respiró hondo. Se apoyó en la puerta de la cocina, Yuuki estaba tumbado en el suelo viendo un programa de humor y se había encendido un cigarro.

– ¿Vas a salir esta noche?

Yuuki apenas se movió, la mano que sujetaba el cigarro se quedó en vilo unos segundos, y al final se lo llevó a la boca y dio una calada. Riku suspiró y salió de la cocina.

–Me voy a comprar tabaco.

Iba a sentarse para ponerse los zapatos cuando oyó un ruido detrás, y segundos después sintió sus manos y brazos agarrándole el pecho y la tripa y tirando de él hacia el suelo. Estaba frío, sentía el cuerpo de Yuuki encima del suyo: le abrazaba tan fuerte que le costaba respirar.

–… te quiero, Riku. Te quiero, te quiero…

Sintió como le besaba el cuello y las mejillas.

–Lo siento, todo esto es por mi culpa, no sé qué me está pasando, no quiero hacerte daño– entre beso y beso Yuuki le susurraba disculpas–. Quiero cambiar, no sé qué hacer.

Riku le agarró los hombros y le separó para mirarle a los ojos. Estaba llorando. Le sujetó suavemente la barbilla y le besó, con la otra mano se apoyó en el suelo y se incorporó hasta quedarse sentado, Yuuki se quedó sentado encima de él rodeándole la cintura con las piernas. Le agarraba la cabeza con firmeza hundiendo los dedos entre sus rastas; notó que le temblaban un poco las manos.

Riku se separó unos centímetros de Yuuki para mirarle a los ojos y le acarició la cara.

–No te preocupes, todo se va a arreglar

Yuuki negó con la cabeza incapaz de hablar.  Riku sintió que se le daba la vuelta el estómago. 

*Él también lo sabe, no podemos seguir así*

Yuuki se levantó, le cogió de la mano y tiró de él hasta la cama. Le sentó a la fuerza y se puso encima de él; puso los dedos en su mejilla y con el pulgar en la barbilla le abrió ligeramente los labios y le volvió a besar.

***

El sol empezó a salir y se coló por la ventana de la habitación. Yuuki se había dormido hacía varias horas, estaba con esa sudadera grande abrazado a su cintura. Riku estaba recostado sobre un almohadón mirando el techo y acariciando el pelo de Yuuki.

*¿Qué estoy haciendo? ¿A dónde va todo esto?*


***

Tres días después Riku desapareció sin despedirse de nadie. Le dejó a Yuuki una nota encima de la cama:

“Todo se va a arreglar. Te quiero.”

***
El dibujo de Yuuki y Riku felices se lo encargué a Adual.

6 comentarios:

  1. Primera en comentar. Weeeeeeeeeeeeeeeee!!!
    Bueno, después del momento de efusividad, decir que ha sido todo un placer leer el relato. Escribes muy bien y me he quedado ahí con la cosa de querer saber más y más *Chandria se dispone a coger un exprimidor de naranjas mientras sonríe maliciosamente*.

    Es una pena el cómo se separaron porque deja todo muy en el aire :S No es una relación que se nota que se acaba y punto. Me pregunto cómo se llevarán después, cuando ya son adultos >___< Así que... por el amor de Dios! No tardes! (aunque es una putada por no tener todos los kekos, la tienda, etc...) >___< Con lo que molaría verlos a todos ahí a sus cosas (yo y mi forma de explicar... xD).

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    1. Uf, yo cuando acabé de escribir este relato me quedé con mil ganas de escribir su reencuentro después del viaje de Riku, pero hay tantas cosas que contar en medio que tendré que esperar.

      Fue difícil empezar a hablar de esta pareja con su ruptura, mucho más difícil de lo que había previsto. Al terminar de escribir toda su historia cambió en mi cabeza, y tengo muchas ganas de avanzar con la historia para ponerlo todo en su sitio *_*

      Gracias por tu comentario, guapa <3

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  2. Tora, he de decir que siento curiosidad por saber más de estas historias que salen de tu cabecita. Además, nunca está de más leer otro tipo de género y disfrutar de las canciones que pones. Eso siempre me ha gustado de tí, tienes un gusto musical magnífico (en concreto lo digo por ese tema de Massive Attack).

    Bueno te dejo, voy a seguir leyéndote ^¬^

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    1. Nekeeen <3 muchas gracias guapo <3

      Lee, lee, espero que te gusten mis historias ^^

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  3. He empezado a leer tus historias, para así poder estar al día de lo que escribes... Bueno, qué puedo decir, me ha gustado mucho; lo cierto es que hay cosas que no se pueden mantener, por mucho que se intente. Todavía no he leído nada más, a ver qué pasa!!

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    1. ¡Gracias guapa! Viniendo de alguien que escribe tan bien como tú, lo que has dicho es todo un elogio <3

      ¡Espero que te siga gustado el resto!

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